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A pesar del increíble avance que vemos día a día en los teléfonos inteligentes, las casas inteligentes e incluso en los dispositivos vestibles o usables inteligentes (como los smartwatchs, los tenis con GPS o las pulseras que monitorean nuestra salud), todavía se les puede considerar como limitados en lo que a sus baterías se refiere; la tecnología en este ámbito no ha tenido cambios significativos en décadas. Sin embargo, conforme a recientes anuncios, podemos señalar que esto va a cambiar muy pronto y seremos testigos de una verdadera revolución.

Muchos de nosotros a quienes nos apasiona la innovación, tenemos un especial interés en el potencial de los autos eléctricos y compartimos las mismas dudas y cuestionamientos sobre ellos: su precio, su rango y la practicidad de su recarga, entre otras cosas.

Sin embargo, el mercado automotriz parece reconocer que son el futuro y basta con mirar el precio de las acciones de Tesla; en días pasados, Tesla se adelantó ligeramente a Toyota para convertirse en la firma automotriz más valiosa del mundo, a pesar de que la marca japonesa vendió 30 veces más vehículos el año pasado.
TESLA A LA CABEZA

Este despunte de Tesla se debe en gran parte a que Elon Musk ha anunciado sus ambiciosos planes para fabricar baterías Tesla que puedan tener una segunda y hasta una tercera vida a medida que pueden durar en funcionamiento hasta un millón de millas (un poco más de 1,609,000 km y cerca de 16 años). El innovador también ha mencionado sus planes para convertir las “megafábricas” de Tesla en “terafábricas“, lo que significa que serían 30 veces más grandes.

Y esta decisión está al servicio de los objetivos de convertir a Tesla en un proveedor de energía para competir con las compañías eléctricas existentes con las baterías más grandes del mundo que no solo tienen como finalidad el mercado de los autos, si no también revolucionar las energías renovables.

Todo parece indicar que Tesla realizó el nuevo diseño de la batería de un millón de millas en colaboración con una compañía china llamada Contemporary Amperex Technology Ltd., y estas baterías nuevas y de bajo costo fueron diseñadas para durar un millón de millas de uso y permitir que Teslas eléctricos se vendan de manera rentable por el mismo precio o menos que un vehículo de gasolina.

Esto podría significar que incluso después de una larga vida dentro de un automóvil, donde 200,000 millas se consideran una gran carrera dependiendo de la marca, el modelo y otros detalles, la batería se puede revender o reciclar como parte de una granja de baterías Tesla o un sistema Powerwall doméstico, el cual se integra con la tecnología de energía solar para almacenar el exceso de energía generado durante el día y ponerlo a disposición cuando se necesite, con lo que se minimiza la dependencia de la red de energía eléctrica.

Al planear esta larga vida con una segunda o tercera o incluso más fases posteriores, Musk espera reducir el costo de los vehículos Tesla. Eso se suma a la caída de precios natural de la tecnología avanzada, donde se informó que el costo de las celdas de la batería en un automóvil Tesla habían disminuido de $16,000 dólares en 2016 a alrededor de $9 mil en 2019.

Estas nuevas baterías de Tesla se basarán en innovaciones químicas como las de baterías con bajo contenido de cobalto y sin cobalto, y el uso de aditivos químicos, materiales y recubrimientos que reducirán el estrés interno y permitirán que las baterías almacenen más energía durante períodos más largos.

Esta noticia es sumamente revolucionaria, puesto que podría significar no solo contar con baterías más baratas, sino también con vehículos eléctricos más accesibles para quienes nos interesa participar en el cambio que pueda dirigirnos hacia una vida más sustentable y ecológica.

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