Select Page

La creación de una Agencia Latinoamericana y Caribeña del Espacio (ALCE), tiene como referencia el proceso de integración espacial europeo que dio inicio en los años cincuenta del siglo pasado, finalizando en el año 1975 con la innovación de la Agencia Espacial Europea (ESA por sus siglas en inglés). Este proyecto europeo reconoció que la economía de escala que un esfuerzo intergubernamental y multinacional alcanzaría ayudaría a disminuir las barreras de entrada respecto a agencias nacionales.

Se trata de un tema donde las agencias de cada país latinoamericano podrán realizar sus aportaciones a una misma entidad regional que realizará la exploración espacial, la investigación científica y la creación de proyectos gubernamentales como el internet satelital para las naciones de la región.

ALCE tendrá como objetivo reforzar la colaboración académica entre los miembros de la región e incluso, unificar los trabajos con otras agencias espaciales como la europea.

El 09 de octubre del año en curso, en el marco de la Semana Mundial del Espacio de la Organización de las Naciones Unidas, participé en una reunión virtual encabezada por el canciller de México Marcelo Ebrard y el canciller de Argentina Felipe Solá donde fue firmado el acuerdo para la creación de esta agencia ALCE.

Ambos países se comprometieron a invitar a las naciones de América Latina y el Caribe para que se sumen a esta declaración y, así, fortalecer el objetivo principal de constituir la agencia espacial.

Las bases para la creación

La Declaración es producto de los acuerdos alcanzados en el Encuentro Latinoamericano y Caribeño sobre el Espacio, celebrado el 2 de julio de 2020, como parte del primer punto del Plan de Trabajo 2020 de México, en su calidad de Presidencia pro tempore de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) y con ello se da el primer gran paso.

Dicha declaración considera que la tecnología espacial constituye un factor de prioridad para perseguir y alcanzar los objetivos de la sociedad de la información, fortalecer las infraestructuras de transporte, y promover la protección del medio ambiente.

Así mismo se espera incrementar el número de proyectos en tema espacial a través de la capacitación del talento de jóvenes latinoamericanos y caribeños y lograr un uso eficiente de los recursos disponibles.

En esta nueva iniciativa, resalta la mancuerna entre el sector público con el privado, de manera que se compartan tanto costos, como riesgos, reduciendo el peso financiero en el actor público. La misma NASA ha puesto a prueba este enfoque que ha impulsado a más ecosistemas de innovación, así como a la reducción de costos en uso de tecnología espacial.

México, antecedentes y la línea del tiempo

El nacimiento de la Agencia Europea Espacial en el año de 1975, promueve una nueva manera para colaborar de manera integrada, unificando recursos y capacidades para el desarrollo espacial regional siendo un modelo y sólido ejemplo para la creación de una agencia en la región.

Como antecedentes podemos mencionar:

El 67 Congreso Internacional Astronáutica en 2016 celebrado en Guadalajara, Jalisco en donde el titular de la Agencia Espacial Mexicana (AEM) mencionó que países sudamericanos plantearon la idea de construir una agencia regional con el fin de reforzar el intercambio de datos de telecomunicaciones y reducir la brecha digital en la región.

En 2018, organizado por Argentina, se llevo a cabo el 3er Foro Internacional del Espacio, Capítulo Latinoamericano y del Caribe siendo su objetivo principal impulsar la cooperación espacial en la región.

En enero 09 del 2020, tuvo lugar la sesión ministerial de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe, CELAC, en la que se redactó un plan de 14 puntos, en el primer punto habla de impulsar la cooperación aeroespacial, con el objetivo de un lanzamiento de satélite latinoamericano y caribeño al espacio en 2020.

El 02 de julio de 2020, se celebró el Encuentro Virtual Latinoamericano y Caribeño sobre el Espacio que culminó con la aprobación de una Declaración Conjunta sobre el uso espacial en la región y se acordó un compromiso entre agencias espaciales para fortalecer la cooperación y el intercambio de información.

Cuando hablamos de la línea del tiempo en México nos remontamos a diciembre de 1957 cuando México inicia su participación en la era espacial, fue lanzado el primer cohete sonda mexicano a cargo de profesores de La Escuela de Física de San Luis Potosí para conocer las propiedades de la Atmósfera.

En 1961, Estados Unidos pidió a México instalar una estación rastreadora en Guaymas, Sonora, para poder captar la señal de sus naves, la cual sirvió también para los programas Gemini y Apolo de la NASA.

De esta forma siguieron trabajando arduamente en años posteriores y para el 2013, La Agencia Espacial Mexicana (AEM) firmo su primer convenio de colaboración con la National Aeronautics and Space Administration (NASA) para brindar a los estudiantes universitarios mexicanos de nivel licenciatura o posgrado, la oportunidad de participar en el Programa Internacional de Pasantías de la NASA.

Y a finales del 2019, México se actualizó en el campo de las Telecomunicaciones vía satelital a través del Nanosatelite (miniatura) AztechSat-1, al mando de la AEM y un grupo de académicos y alumnos de la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla.

Sin duda alguna esta claro que el éxito en el área de la tecnología avanzada requerirá de la cooperación internacional, esta noticia marca un nuevo capítulo en la carrera espacial del siglo XXI, con los gobiernos del sector público siguiéndole la pista a las startups y despegando para explorar nuevos mundos.

“Construimos futuro hoy, desarrollando tecnología propia”, este es un gran paso para América Latina.

*Javier López Casarín es presidente de la Fundación Reinventando a México.

Javier López Casarín

Presidente Honorario del Consejo Técnico del Conocimiento y la Innovación de la AMEXCID de la Secretaría de Relaciones Exteriores

Empresario estratega, innovador y agente de cambio comprometido con su país y la reinvención a través de sus proyectos. Cuenta con una larga trayectoria en el mundo empresarial en los sectores financiero, telecomunicaciones y tecnología así como en el campo de la promoción social, lo que le ha permitido desarrollar metodologías de identificación, análisis y solución efectiva de los retos actuales.

Fuente